Historias deportiva de superación
Santiago Lange A los 54 años, el cáncer devoraba su cuerpo. Debían amputarle el pulmón izquierdo. Su carrera deportiva había terminado. O eso creían. Santiago Lange dedicó su vida a domar el océano. Pero en 2015, a un año de los Juegos Olímpicos de Río, el diagnóstico lo golpeó. Pasó del mar a luchar por respirar en un hospital. Cinco días después de perder medio sistema respiratorio, se levantó. Si no podía correr, caminaba. Volvió al agua soportando un dolor insoportable, respirando el doble de rápido para compensar el órgano ausente. Río 2016. Clasificó a la final de vela. En la regata decisiva, sufrió una penalización que lo dejó último. Parecía el fin. Pero quien vence a la muerte no se rinde. Remontó ola tras ola con el pecho ardiendo. Cruzó la meta y ganó el oro más milagroso de la historia. Lloró de rodillas. No por la medalla, sino porque estaba vivo. Demostró que los límites solo existen si los aceptas. Foto con Cecilia Carranza Saroli ...
